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Trabajamos cada día con dedicación y entrega para ofrecer Fisioterapia de calidad, basada en tratamientos individualizados y siempre personalizados en función de las necesidades de nuestros pacientes.
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sábado, 11 de agosto de 2012

EL TRATAMIENTO POST LIPOSUCCIÓN: ¿en qué consiste?, cuidados y recomendaciones



La Fisioterapia desempeña un papel muy importante en todo tratamiento postoperatorio, y sin lugar a dudas también en la recuperación post cirugía estética. En estos casos el fisioterapeuta, en función de la indicación del cirujano plástico, interviene casi desde el momento inmediatamente posterior a la intervención (24 h.- 5 días después) con el fin de ayudar a disminuir las molestias postoperatorias, acelerar lo máximo posible la recuperación del paciente para que pueda incorporarse cuanto antes a sus actividades personales o profesionales y por supuesto mejorar el resultado estético de la operación.

La liposucción o lipoescultura es, dentro de las intervenciones estéticas, una de las más traumáticas para los tejidos en un primer momento, si bien es cierto que los últimos avances médicos han conseguido que sea menos agresiva. Consiste en la extracción de la grasa superficial o profunda (según el tipo de operación) con ayuda de la introducción de una cánula (tubo) conectado a un sistema de succión.



Tipos de liposucción:


- L. húmeda: se introduce mediante las cánulas una solución salina fría, que suele llevar adrenalina (ayuda a disminuir el sangrado), para reblandecer la grasa y facilitar su extracción.

- L. tumescente: igual que la anterior, pero se introduce una cantidad de líquido igual o mayor a la cantidad de grasa que se va a extraer.

- L. con ultrasonidos: se utilizan vibraciones ultrasónicas para romper las células de grasa y extraerlas después con la cánula.

- L. con láser: se introduce una cánula de 1 mm. de diámetro que rompe los adipocitos mediante la emisión de un haz de luz láser, derritiendo la grasa para que sea más fácil su extracción. Es uno de los métodos menos agresivos pero sólo está indicada para zonas concretas y no para eliminar grandes volúmenes.

El movimiento de la cánula por debajo de la piel hace que se rompan gran cantidad de vasos sanguíneos y linfáticos, produciéndose un gran hematoma y edema (hinchazón) que es mayor en las intervenciones en las que se introduce líquido. Es fundamental acelerar su reabsorción mediante sesiones de drenaje linfático manual (DLM) que aplicaremos también para evitar que este edema y hematoma se organicen dando lugar a la temida fibrosis, que se manifiesta en forma de unas zonas endurecidas bajo la piel a modo de bultos, difíciles de solucionar una vez formados.

 A su vez, tras la operación, en las zonas donde ha penetrado la cánula se crean túneles que se llenan de tejido fibroso pudiendo quedar sueltas también algunas células grasas que la cánula ha desprendido pero que no han sido extraídas. Es con la movilización de estos tejidos por medio del masaje como serán reabsobidas y eliminadas por el propio organismo estas cicatrices internas e irregularidades tisulares consecuencia de la operación.


Después de la intervención, la piel debe retraerse y adaptarse a la nueva disminución de volumen, ya que ha quedado separada del tejido subcutáneo por la extracción de la grasa que se encontraba allí alojada. En este momento se comienzan a crear nuevas fibras de colágeno para anclar la piel a su sitio, y comienza la regeneración de los capilares destruidos.


Cuidados después de la intervención:


Para garantizar que este proceso de anclaje y regeneración se produce perfectamente y evitar que la piel quede descolgada, las personas sometidas a una liposucción deben extremar sus cuidados postoperatorios que incluirán:


       - Utilización de unas medias especiales de compresión o una faja específica para este tipo de intervenciones. Se debe utilizar de forma continua durante aproximadamente un mes, quitándosela solamente para el aseo personal, el cuidado de la piel y los puntos o cicatrices, en las revisiones médicas y en el momento del drenaje linfático.



       - Es muy importante que al colocar las medias o la faja no queden pliegues en la piel, se ha de tener un especial cuidado durante los primeros días ya que cualquier mínimo pliegue quedará marcado y será extremadamente difícil eliminarlo. Por la misma razón en caso de liposucción abdominal es fundamental sentarse con la espalda recta ya que el sentarse encorvado hacia delante hará que los pliegues del abdomen queden adheridos.

       - Evitar estar sentados o de pie durante mucho tiempo. Si tiene que incorporarse a su puesto de trabajo en la primera semana (frecuente tras lipoaspiración con láser) y tiene que permanecer sentado puede consultar estas recomendaciones sobre higiene postural que le ayudarán a permanecer lo más erguido posible.

       - Se recomienda caminar aproximadamente una hora diaria en períodos de 20-30 minutos, sobre todo si la cirugía ha sido en las piernas y descansar durante los ratos de ocio con ellas elevadas.

       - No se deben realizar ejercicios de salto como correr, equitación, aerobic... hasta que lo indique el cirujano, ya que depende de la extensión de la intervención. A partir aproximadamente del primer mes se podrán empezar a realizar ciertos ejercicios de potenciación muscular y otros como nadar...

       - El hematoma que aparece tras la operación suele durar unas 2 o 3 semanas, dependiendo del tipo de intervención que se realice y del volúmen de grasa extraido. No podrá tomar el sol hasta que desaparezcan los hematomas ya que esa zona de la piel se podría hiperpigmentar al igual que las cicatrices y quedar de un color más oscuro.

       - La hinchazón o edema se irá reabsorbiendo con el tiempo, acelerado por los masajes de drenaje linfático manual, pero puede persistir cierta retención hasta los 2 o 3 meses aproximadamente.

       - Se pueden notar zonas acorchadas, con poca sensibilidad y otras hipersensibles durante algunas semanas, que irán remitiendo poco a poco.


El tratamiento de fisioterapia que haremos consistirá en:


- Drenaje linfático (DLM) durante las 2 primeras semanas, preferiblemente diario, al menos la primera semana.

- A partir de este momento, dependiendo del estado del tejido se combinará el drenaje con un masaje algo (no mucho) más intenso, de tipo amasamiento y circulatorio principalmente si la cirugía ha sido en las piernas y "cartucheras". Poco a poco el masaje tendrá la finalidad de actuar sobre capas más profundas, modelando el tejido y resolviendo las posibles pequeñas fibrosis. Esta parte del tratamiento suele durar aproximadamente 2 meses, en sesiones cada vez más distanciadas, pero dependerá de la extensión de la operación y de las características de cada persona.

- Frecuentemente combinamos el tratamiento manual con la aplicación de kinesiotape o vendaje neuromuscular, principalmente para ayudar a drenar el líquido, para acelerar la reabsorción de los hematomas y para el tratamiento de las cicatrices.






- En caso de aparición de pequeñas zonas endurecidas en el tejido, combinamos algunas técnicas de inducción miofascial y ultrasonidos para eliminarlas.

Los resultados:


La reducción de volumen comenzará a ser especialmente evidente pasados los primeros 15 días, después del primer mes tendrá una idea aproximada del resultado de la operación, pero no es hasta pasados entre seis meses y un año cuando se verá el resultado final de la intervención.

Es importante mantener una dieta equilibrada y realizar algún tipo de actividad física constante después del tratamiento con cirugía, ya que la liposucción no es definitiva.

 Los adipocitos se siguen regenerando, y volverán a acumular energía en forma de grasa si ingerimos muchas más calorías de las que gastamos.








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